El emperador Nerva, eligió en vida a Trajano para ser su sucesor. Esto se produciría tras su muerte en el año 98. Trajano gobernó desde ese año hasta que murió en el 117. Estaba estabilizando Germania cuando sucedió y esperó hasta acabar su misión para entrar en Roma victorioso y como emperador.

No entiendo por qué justo ahora estoy recordando mi infancia en Itálica. No me venía a la cabeza desde hace mucho tiempo. Ni siquiera un segundo durante estos dos años en Germania (1). Y ahora, todo, incluso los detalles que estuvieron más borrosos, aparecen vívidos.

En las mañanas de verano, el olor a pan recién salido del horno me despertaba antes de las primeras luces del alba. Es como si mis pies volvieran a notar de nuevo el frío del suelo de mortero de cal, mientras, aún dormido, me ponía mi toga praetexta (2). Entonces me escabullía del dormitorio directo a la cocina, donde los esclavos estaban sacando las hogazas grandes calientes. Puedo sentir todavía el frescor que emanaba temprano el perystilum donde se encontraba mi habitación. Era muy agradable. A mediodía, necesitábamos encontrar las habitaciones más protegidas y con la mejor corriente de aire, para pasar el caluroso día. La fuente central tenía un surtidor en forma de gran pez, y estaba todo rodeado de acantos y mirtos. Era una casa preciosa, de las más grandes de Itálica, cerca del forum y justo en el cardo maximus. Dara me esperaba como siempre con una rebanada de la hogaza ya cortada para que pudiera cogerla y salir corriendo. Necesitaba hacer esto antes de la salutatio. Mi padre siempre me quería allí junto a él durante este ritual cada amanecer.

Esquema de domus romana con los detalles del funcionamiento de un impluvium. Este tipo de casa pertenecía a las clases sociales altas y en este caso, esta está inspirada en las domus pompeyanas. 

Me aburría hasta la muerte: toda esta gente viniendo a presentarle sus respetos a mi padre. Sin embargo ahora sí que comprendo la importancia de la salutatio para mantener buenas relaciones entre las clases sociales. Mi padre tenía siempre una gran fila de personas fuera. Nuestro portero (atriensis) ponía a menudo bancos en la calle para que se pudieran sentar durante la espera. Cada cliente cruzaba el atrium para encontrar a mi padre y a mí en la sala (cubiculum) donde se había dispuesto la recepción. Durante este ir y venir de personas, los esclavos iban sacando agua del pozo del atrium para comenzar a limpiar y cocinar. Desde el cubiculum donde estábamos durante la salutatio, podía oír una y otra vez el sonido del cubo contra el agua de la gran cisterna situada bajo el atrium. Algunas veces no prestaba ni atención a lo de la salutatio y me dedicaba a contar las veces que tiraban el cubo. 

Necesitaba hacer mi pequeño paseo matutino mucho antes del alba porque mi padre tenía que irse al forum tras el amanecer. Le gustaba esta tradición, pero también protegía a sus clientes muy bien. Responsabilidad y dignidad, las virtudes más importantes, solía decir. Ojalá estuviera vivo para verme entrar como emperador en la ciudad más impresionante del mundo, Roma. Y además soy el primer emperador nacido fuera de la región de Italia. De alguna forma sé que los Dioses le dijeron que yo iba a serlo.

Plano de Itálica con el asentamiento original de Escipión y la ampliación de Adriano.

Plano de Itálica superpuesto a una imagen de Santiponce (Google Earth).

Sin embargo, cuando era un niño no me interesaban estas cosas. Quería escaparme de casa para correr por el campo y tomar un baño en el río. Sólo podía hacerlo realmente temprano, y por eso el aroma del pan era mi despertador. Itálica estaba rodeada de áreas interminables de trigo. Un afluente del Betis (antiguo nombre del Guadalquivir), uno pequeño, pasaba frente a Itálica. Suficiente para un baño rápido. La vista desde allí era preciosa: un inmenso valle fértil surcado por este enorme y sagrado río Betis. Con razón Cornelio Escipión decidió fundar Itálica aquí.

Me sorprende que todos estos viejos recuerdos me reconforten hoy. Quizás es que aquí, fuera de Roma, el despertarme esta mañana con el olor a hogaza, me ha transportado por un instante a mi hogar. Roma, delante de mí, espera para recibirme. Puede que Nerva fuera un inconsciente al elegirme. Los patricios no están muy contentos con un extranjero como emperador. Pero lo único que sé es que, aunque no naciera en Italia, seré uno de los mejores emperadores (6) que jamás Roma haya tenido, y construiré el legado arquitectónico más impresionante que será contemplado durante siglos, para honrar la grandeza de este imperio.  

(1) Trajano fue nombrado emperador mientras estaba en Germania estabilizando la situación allí. Decidió no ir inmediatamente a Roma y quedarse allí para asegurar que la zona estaba bajo control.     (2) La toga praetexta era un trozo de tejido de lana circular utilizado por los senadores y también por los niños y adolescentes hasta los dieciséis años.     (3) Había diferentes tipologías de vivieda: insulae, domus y villa. La domus era la casa tradicional romana para las clases altas. Más detalles aquí: https://sites.google.com/site/domusdelmitreo/home/profesores/domus     (4) La salutatio era una visita ceremonial en la que los ciudadanos más relevantes recibían a sus «clientes», que les ponían al día, pedían favores o devolvían favores. Y los clientes pertenecían a todas las clases sociales.      (5) El atriensis era el encargado de vigilar la entrada a la casa, al atrium y llevaba en general la intendencia de la vivienda. Solía ser un esclavo.     (6) Trajano es el segundo de los denominados «cinco emperadores buenos», siendo en su gobierno cuando El Imperio de Roma alcanzó la mayor extensión y dejando una obra arquitectónica y urbanística de gran calado.